MEC0105

Obras:

  • Sebastián Jatz 1980
  • Büchlein 2010 Presentada en mayo 2017 en este concierto-SIMUC en Alemania.
  • Álvaro Ortega 1980
  • Zoopetólogo 2015
  • Álvaro Ortega y Colectivo ERRORvideos
  • ERRORvideos2 2012
  • ERRORvideos2b 2012
  • Santiago Astaburuaga 1980
  • Pieza de escucha III 2013
  • Cremino & Babarruá
  • Oración 2016

Capítulo presentado por:

Santiago Astaburuaga

Santiago Astaburuaga es compositor, intérprete e investigador. Obtuvo el grado de Magíster en Música (Composición) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en 2014 y la Licenciatura en Música (mención Composición) de la Pontificia Universidad Católica de Chile en 2003.

Sus piezas –desde el año 2002– han sido ejecutadas en salas de concierto y festivales en Chile (Festival de Música Contemporánea Chilena – Tsonami Arte Sonoro - Relincha), en México (Umbral DF y Umbral Oaxaca - CNA - 36 Foro Internacional de Música Nueva Manuel Enríquez - Christian Wolff 80 - Rancho Electrónico), en Francia (Muzzix en Lille - Fragment en Metz - Le Ring en Toulouse), en Inglaterra (Oto Project Space en Londres) y en Suiza (Säulenhalle Landhaus en Solothurn – La Voirie en Biel).

En el ámbito musical/académico ha publicado trabajos investigativos en torno a la escucha, la escritura, la indeterminación, la duración y la experiencia de realización de obras experimentales (TESIUNAM – Revista Reflexiones Marginales). Ha expuesto sus textos en seminarios, charlas, coloquios y congresos de la UNAM, tanto en la Facultad de Música como en la Facultad de Filosofía y Letras.

Ha publicado discos con las agrupaciones MediaBanda (2004 y 2007), Yonhosago (2005), Klaine Trío (2012) y Proyecto Ensamble (2012). También con estudiantes de composición de la PUC (2003) y con el colectivo c ≠ c (2015). Por su parte, el sello Copy for your recordes (NYC) publica una obra de Manfred Werder ejecutada por el colectivo & (2013). Dos años más tarde, el guitarrista chileno Cristián Alvear publica en el sello francés Rhizome.s el disco Quatre Pièces Pour Guitare & Ondes Sinusoïdales (2015), en el que interpreta la pieza de escucha III. En 2016 El sello canadiense Caduc publica un disco con su pieza grado de potencia #1, grabada en Tlaxcala (México) por un ensamble de 14 músicos.

Ha dirigido talleres de música con niñas, niños y jóvenes autistas en Chile (2011) y en México (2014-2015). Desde 2010 forma parte del colectivo &, cuyo trabajo está enfocado tanto en la creación y realización de partituras experimentales como en la traducción y publicación de textos. A partir de 2014, forma parte del colectivo chileno-mexicano c ≠ c, dedicado a realizar obras, producir conciertos, publicar textos y grabaciones, y a gestionar residencias artísticas con el objeto de impulsar el intercambio cultural entre Chile y México. Actualmente se encuentra realizando un Doctorado en Música (Composición) en la Facultad de Música de la UNAM.

piezasdeescucha.blogspot.com
soundcloud.com/santiago-astaburuaga
et-musica.cl


Las obras presentadas en MEC0105

Rossana Lara

La reunión de piezas presentadas por Santiago Astaburuaga para el capítulo cinco de la serie Música Electrónica Chilena, hace eco de una iniciativa anterior que agrupó a los mismos artistas que han sido incluidos en este programa. Entre 2010 y 2014, bajo el título de &, este colectivo de artistas se dedicó a idear, interpretar y actualizar composiciones experimentales de la generación de John Cage al movimiento Wandelweiser, así como composiciones propias. El juego con la aleatoriedad, la reapropiación de materiales, eventos, su remezcla y conexión modular, es también el punto de partida del tratamiento de las obras electrónicas que aquí podemos escuchar. Sin embargo, su estética sería no solo atribuible a la herencia de la música experimental, sino de manera general, a las propiedades de los medios a partir de su digitalización.

Büchlein, primera pieza del programa, es un buen ejemplo ello. Sebastián Jatz plantea la recomposición de una serie de fragmentos de piezas de Bach para tratarlos no desde el plano retórico musical, sino desde su estatus contemporáneo como archivos digitales. El resultado es no solo la recontextualización de gestos musicales cargados de afectividad e historia, sino más aun la renuncia al sonido como medio de representación. El tratamiento electrónico destaca la conversión de la música de Bach en “nuevo medio” – su estatus como objeto repartido en samples diminutos, susceptible de manipulación algorítmica. Interroga la situación de la tradición musical clásica a partir de la conversión de Bach en un 'medio' programable. Con el estiramiento del archivo digital, la lógica constructiva de la armonía y el contrapunto barroco deviene espectro, anulación del tiempo progresivo. Además de transmitir la transparencia del medio, los glitches que resultan de esta operación emiten otra señal desacralizante para los oídos, a saber, que la música de Bach descansa, antes que en el canon, en las prácticas de su digitalización. Esto mismo resuena no sólo en Büchlein sino en las múltiples versiones obtenidas por Jatz a partir de la recomposición digital (infinitamente variable) de esta misma música, las cuales fueron compiladas bajo el título de Arroyo resbaladizo1, siendo la palabra inicial del título una traducción desauratizante del nombre original del compositor alemán.

Los tracks compartidos por Álvaro Ortega y el colectivo ERRORvideos, son más que piezas de música electrónica, objetos sonoros que conservan el nombre de su versión audiovisual. La composición creada a partir de procedimientos aleatorios aplicados por igual a la composición de planos de la cámara, así como al audio capturado en la escena, le permiten funcionar desde su dimensión puramente sonora. Cada plano auditivo se sostiene por sí mismo, mientras que su tratamiento electrónico le permite descontextualizar cualquier vínculo referencial con el plano visual. Este mismo principio es explorado en la serie de derivaciones ERRORvideos2 y ERRORvideos2b, donde tracks de audio son extraídos de cortometrajes previos (en el primer caso) o el video es reensamblado con audios contrastantes, prestados a su vez de otros contextos mediáticos. El tratamiento dado a estas piezas responde fielmente a la condición de modularidad, de variabilidad o remix, e hipermedia de los medios informatizados. El primero de los tres rasgos implica, siguiendo a Manovich, que cada uno de los elementos mediáticos –de audio o imagen– pueden ser tratados, del bit al plano, como “colecciones de muestras discretas”, “manteniendo sus identidades por separado” para dar pie a cualquier número de recombinaciones y resignificaciones (cualidad del remix), sin que ello afecte la independencia de cada elemento. Tal como ocurre en el hipermedia, ERRORvideos puede apreciarse como una suerte de matriz informacional donde los elementos mediáticos de audio y video son separables de la estructura, basada en este caso en procedimientos aleatorios. La siguiente cita de Peter Krapp podría resultar reveladora: “el arte de nuevos medios no se presenta ya como narrativa; sus formas carecen de principio, fin o secuencia predeterminada. En consecuencia, la teoría de la información puede asignar varias probabilidades a un conjunto de mensajes posibles”. (Krapp, p. 2011)

La pieza intitulada Oración, de Cremino y Babarruá (agrupación conformada por Álvaro Ortega y Nicolás Carrasco), podría entenderse como una suerte de plegaria mordaz –eco involuntario de la poesía estridentista, guiño a los remix de Cage– dirigida al estatus omnipresente, cuasi divino de los medios digitales que atraviesan la grotesca brecha entre clases sociales, para hacerlas converger en su servicio a la lógica neoliberal y la sobreproducción de información desinformativa, usada como distractor en masa.

Pieza de escucha III, de Santiago Astaburuaga, se distancia conceptualmente de las anteriores, si bien comparte con ellas la noción de una “escucha que deja surgir”, una escucha que Roland Barthes asocia a la era contemporánea y que encuentra distintiva en su apertura “a todas las formas de polisemia, de sobredeterminación, superposición”. Dado que la Pieza de escucha III no está pensada para una dotación específica, su inclusión en el programa responde a los materiales escogidos para esta versión particular.

Lo que hay de electroacústico aquí, es, además de las bocinas usadas para hacer vibrar las cuerdas de una guitarra acústica, el registro del entorno sonoro que se deja surgir como parte de la pieza y toma su lugar dentro del momento capturado por la grabación –ilusoria– de un acontecimiento.

Con ello se enuncia, en un programa dedicado a la música electrónica en Chile, una postura veladamente disonante que bien podría ser signo de la condición post-digital de la música, y se anunciaba ya con el conceptualismo, acogido por buena parte de los compositores experimentales: lo que importa no es el medio.


Notas

1) arsomnis.com/es/arroyo_resbaladizo


Bibliografía

Astaburuaga, Santiago. (2014). Creación y realización del ciclo piezas de escucha. Trazando los bordes entre lo determinado e indeterminado en su proceso. Tesis de maestría, Escuela Nacional de Música, UNAM.

Krapp, Peter. (2011). Noise Channels. Glitch and Error in Digital Culture. Minneapolis: University of Minnesota Press.

Manovich, Lev. (2005). El lenguaje de los nuevos medios de comunicación. La imagen en la era digital. Barcelona: Paidós.



Rossana Lara es musicóloga de la Facultad de Música de la UNAM, donde también estudió piano. Su investigación doctoral indaga la formación del circuito de experimentación sonora y arte electrónico en México, y los discursos sobre el sonido y la tecnología. Su investigación incluye la música de concierto del siglo XX. Su trabajo ha sido presentado en foros especializados internacionales en Alemania, Reino Unido, Estados Unidos y México, entre otros. Actualmente imparte clases en la Facultad de Música de la UNAM y es miembro del grupo de improvisación Ruido 13. unam.academia.edu/RossanaLara - soundcloud.com/ruido13