De Valdivia a Viena con un intercambio estudiantil

Karen Villegas | 30.08.2018

De Valdivia a Viena con un intercambio estudiantil

Cuando estaba en la enseñanza media tomé la decisión de estudiar música. A diferencia de muchas personas en Chile tuve la suerte de comenzar a estudiar piano desde pequeña en la isla de Chiloé y de ingresar a una institución formal como un Conservatorio en la adolescencia. Siempre me pareció una carrera exigente, más que todas las otras y a la hora de decidir, opté por la que me exigía mayores desafíos: ser un músico profesional.

Ser un músico profesional para mí implicaba (e implica) mucho estudio, mucha disciplina, más de la que hubiera podido imaginar, paciencia y mucha tolerancia a la frustración. Además, había que luchar con muchos prejuicios sociales por no ser una carrera convencional. Ya no recuerdo cuántas veces me dijeron que moriría de hambre y que mejor estudiara otra cosa.

Cuando estaba en los últimos años de carrera, la cual dura 12 años en el Conservatorio de Música de la Universidad Austral de Valdivia, veía cercano el término de ese largo ciclo, pero no sentía que había aprendido todo, imposible. Siempre había pensado en seguir estudiando en el extranjero, quizás en Alemania, al ser un país desarrollado con una larga tradición de música clásica de donde provienen numerosos compositores históricamente conocidos, además de escritores y filósofos de renombre, hacían que me interese por conocer más de su cultura. En el penúltimo año de carrera postulé junto a mi novio guitarrista a una beca de intercambio para estudiar en Europa, pensaba que sería difícil que la ganásemos ya que nunca se la había adjudicado un músico, pero afortunadamente así fue, siendo nuestro destino Austria y no Alemania.

Para mí ha sido hasta ahora la experiencia más enriquecedora de mi vida.

Obtener la beca fue el primer paso, luego decidimos postular a la Universidad de Música y Artes Escénicas de Viena gracias a un convenio existente entre ambas universidades para realizar allí nuestro intercambio, postulación que encontramos muy exigente siendo que sólo sería un intercambio de 6 meses, pero que finalmente resultamos aceptados.

¿Qué sabemos en Chile de Austria? Casi nada, por mi parte sabía que Viena siempre fue muy importante en la música, que vivieron muchos compositores famosos, pero realmente no mucho más ya que casi siempre el destino favorito de los músicos es Alemania.

Cuando llegué a Viena quedé impresionada desde el primer momento, es una ciudad indescriptiblemente hermosa, limpia, segura y tranquila. La Universidad de Música y Artes escénicas tiene casi 200 años y más de 3.000 estudiantes de diversas nacionalidades (lo que la convierte en la mayor institución europea de enseñanza musical), alumnos excelentes y algunos excepcionales. Nunca me sentí tan pequeña y con tanto que aprender, conocí a muchos pianistas realmente buenos y de los cuales he aprendido mucho. La diversidad que he encontrado en esta ciudad es inmedible, aprendo cada día de muchas culturas diferentes y con ello crezco humanamente.

El ambiente musical es fascinante, con un panorama de conciertos inagotable: todos los días hay óperas en diferentes teatros, conciertos de orquestas famosas, de pianistas mundialmente conocidos, músicos que nunca esperé escuchar y que me han inspirado tremendamente. Todo lo que he vivido acá escapa a toda idea que alguna vez pude tener, una idea errónea del desarrollo, con grandes edificios y centros comerciales, en lugar de eso encontré pequeños supermercados distribuidos por toda la ciudad, adecuados a la estética del lugar, tiendas comerciales que respetan el horario de cierre y los festivos, un sistema de transporte sin estrés. En general una vida tranquila en donde respetan tu profesión y tu procedencia.

Una de las cosas que más me impactó fue darme cuenta cuan incluida está la educación musical en su sistema educativo, cada niño aprende un instrumento desde pequeño, sabe leer música y cantar, está constantemente escuchando música clásica y asistiendo a conciertos. Además, cada familia tiene un piano en su casa, algo impensado en Chile y casi imposible.

Siempre se habla de que estudiar en el extranjero es muy difícil, y lo es, pero yo creo que lo realmente difícil es salir de Chile, necesitas mucho apoyo, dinero, empezar de nuevo, dejar tu vida cotidiana, tu familia, tus amigos, todo cuanto conocías y estabas acostumbrado. A veces debes aprender otro idioma, como el alemán en mi caso, lo cual es muy duro ya que debes aprender a expresarte en un idioma que no es el tuyo, lo cual nunca es fácil. Además, debes ser fuerte psicológica y emocionalmente para asumir que estás a miles de kilómetros de tus seres queridos.

La exigencia musical es alta, las cosas se realizan el día y a la hora prevista, sin cambios, debes ser eficiente y puntual, a veces no siempre el nivel es excelente pero lo que saben lo saben bien y con seguridad, a la hora de pisar un escenario lo hacen siempre profesionalmente, ya sea si erraron una nota, la actitud es siempre profesional, sin dudas. Eso fue algo que también me llamó mucho la atención, o se hace bien o no se hace.

A lo largo de mi carrera me he encontrado con muy buenos profesores de piano, quienes me han ayudado de diversas formas a seguir en lo que hago, particularmente quien fue mi profesor de piano en Valdivia, Armands Abols, ha logrado formar muy buenos intérpretes. Me gustaría resaltar además que se puede conseguir un muy buen nivel tanto allá como en Europa pero el ambiente y los círculos musicales no son comparables, Viena en particular atrae músicos de todas partes del mundo y de un nivel muy bueno. Desde mi experiencia puedo relatar una y otra vez como ha sido vivir en el extranjero, pero cada experiencia es diferente, por tanto, cada uno debe experimentar por su cuenta cómo es realmente vivir en Austria u otro país, hay mucha gente que no le gusta por una u otra razón y es completamente aceptable, para mí ha sido hasta ahora la experiencia más enriquecedora de mi vida.

Cuando me dieron la posibilidad de extender el intercambio otros 6 meses, no dudé en aceptarlo. Realmente aprendí mucho, hice música con personas de distintos países, tuve una gran experiencia que no muchos músicos tienen, las becas de intercambio son prácticamente desconocidas y la Universidad Austral es la única universidad de Chile que tiene este convenio. Antes pensaba en viajar solamente a postular lo cual es muy difícil, ya que solo tienes 3 meses para realizar las postulaciones y gastas mucho dinero en pasajes. Contar con más becas de intercambio sería un gran avance en el ámbito musical ya que uno aprende realmente cómo funcionan las cosas acá, el ritmo de enseñanza, no sólo en el instrumento si no también en otras asignaturas como música de cámara e historia, además el aprendizaje de un idioma te abre otro mundo en donde te obliga a pensar cada segundo cómo quieres decir algo, todo este aprendizaje marca tu vida y tu mundo completamente, te das cuenta que eres un pequeño ser que viene de un país en donde cuesta mucho que se hagan las cosas bien sobre todo en lo artístico y que tiene mucho que mejorar y aprender.

Aunque ya mi intercambio finalizó, espero continuar mis estudios en Austria, seguir aprendiendo, sumando experiencias que creen una mejor versión de mí misma y haré todo lo posible por lograrlo.

Karen Villegas es una pianista chilena radicada en Viena, Austria. Inicia sus estudios de piano en Castro, para luego continuar en el Conservatorio de Música de la Universidad Austral de Chile bajo la tutela de Ximena Cabello y Armand Abols, donde se titula en Interpretación Musical. Ha dado conciertos Chile, Brasil y Austria, además de conciertos como solista con orquestas de Valdivia. El año 2015 fue finalista del "III Concurso Internacional de Piano Federico Chopin" en Lima Perú. Ralizó una pasantía con el profesor Manfred Wagner-Artzt en la Universidad de Música y Artes Escénicas de Viena, Austria.