Contrabajistas, ¿Diploma o Experiencia Orquestal?

Maximiliano Igor | 30.03.2017

Contrabajistas, ¿Diploma o Experiencia Orquestal?

La casi inexistente oferta de trabajo para profesores de contrabajo a nivel infantil y la importancia del concurso orquestal para encontrar empleo estable me llevan a escribir esta columna, esperando que sea especialmente interesante para músicos de orquesta de dieciocho o veinte años, recién llegados a estudiar a Europa con las esperanzas, dudas y ambiciones de aquella edad.

En Alemania, todos los pagos y condiciones de despido para un músico están establecidos de forma clara en el llamado TVK o "Tarifvertrag der deutschen Kulturorchester" que divide a las orquestas alemanas con tradición y subvención estatal según el número de integrantes y salarios en las categorías A, B, C o D, de mejor a peor. En otros países de Europa existen contratos similares, pero no me adentraré en ellos por no conocerlos bien. A esas categorías se les suman las orquestas con contratos especiales como la filarmónica de Berlín, Staatskapelle Dresden, Gewandhaus y todas las orquestas de Radio como BR o la Sinfonieorchester des Westdeutschen Rundfunks, las que tienen condiciones privilegiadas.

Al parecer algunas orquestas en Brasil pueden ser bien pagadas y de un año a otro perder el financiamiento, pero tampoco me adentraré en el tema por desconocimiento. Lo que sí es un hecho, es que una posición en una orquesta estatal Alemana da mayores seguridades que en la mayoría del resto del mundo.

La protección del trabajador y la casi imposibilidad de despedir a un músico una vez haya superado su año de prueba, hacen a estas orquestas puestos de trabajo atractivos y seguros para competidores. Sólo en Alemania están más de la mitad de contratos indefinidos para músicos en el mundo y es sabido que un músico no puede pasar toda su vida de un contrato temporal a otro, puesto que llegada cierta edad, cuando ese ímpetu y energía juveniles de desvanecen, tal vez con la responsabilidad dos hijos y un recién nacido que no para de llorar, el individuo ya no estará en condiciones de estudiar cinco horas al día para tocar nueve pasajes orquestales y el concierto de Bottesini a la perfección. En otras palabras, antes de que "se nos pase el tren" queremos la mayoría de los contrabajistas tener un contrato estable para poder así hacer cosas tan simples como comprar un departamento y pagar su dividendo o salir de vacaciones.

Un diploma es irrelevante al momento de querer entrar a una orquesta profesional si no tienes experiencia orquestal.

Esta gran cantidad de orquestas tiene su origen en los pequeños estados que conformaban la antigua Alemania. Cada ducado o principado quería tener una orquesta mejor que las otra; tal como un niño que se pavonea en la escuela por traer una merienda mejor que la de los demás. Por eso existen orquestas con trescientos años de historia y contrabajos igualmente antiguos que se quedan en el teatro; los músicos, cuyas vidas son efímeras en comparación con la de los instrumentos, dejan su puesto o este mundo llegada la hora mientras que estos últimos prevalecen.

Las academias orquestales suelen ser después de las orquestas juveniles el primer paso a la etapa profesional. En estas orquestas se busca al mismo tiempo dar la oportunidad a los estudiantes de conseguir práctica orquestal y de comprar un "extra" de poco costo con una posición que representa muchas veces el 50% de las horas de trabajo de un músico de planta Quid pro quo. El estudiante recibe normalmente &eur;50 por ensayo y &eur;75 por concierto, cada uno de estos servicios duran en promedio dos horas y media. Las condiciones de academista y becado son idénticas, salvo que este último no paga previsión o pensión, lo que significa una diferencia de aproximadamente &eur;80 al mes. Naturalmente ni academista ni becado tienen vacaciones pagadas, por lo que si se enferman no tocan el próximo proyecto y no reciben las horas trabajadas. Un músico de planta recibe su sueldo igual, estando enfermo o no. A un extra se le debe pagar el triple o más de lo que recibe un academista. Esa tarifa es no negociable y es ilegal no cumplir con el anteriormente mencionado TVK. Tocar como extra naturalmente es mejor para el músico y un punto a favor en su currículo, lo que le da más posibilidades de ser invitado a un concurso orquestal donde normalmente ni la mitad de los candidatos que postula pueden ser invitados. La comisión recibe veinte postulaciones y suele invitar a los diez candidatos que ya tengan un contrato temporal, de academista o de extra, porque la mayoría de las orquestas prefiere deo gratias evitarle a sus músicos el martirio de escuchar más de diez veces seguidas el concierto de Karl Ditters von Dittersdorf.

En Austria hay sólo ocho millones de habitantes y hablando de contrabajo pocos puestos de academistas y por extensión, menos oportunidades para un estudiante de tocar música de calidad, ya que primeramente es en la orquesta donde el contrabajo entra en contacto con los grandes compositores. En segundo lugar, hay en todo el país al menos diez cátedras de contrabajo, tal vez 100 estudiantes y sólo dos academias orquestales formales, en la RSO y los Tonkünstler, que toman cada uno un alumno por año pero no siempre. Reitero que hablo desde la perspectiva del contrabajo, más aún, sólo desde mi percepción y desconozco el caso de otros instrumentos que tienen más oportunidades dentro de la música de cámara. En Viena los contrabajistas estudiantes y profesionales muchas veces de Europa del este o desempleados tocan por €65 un concierto y ensayo en la "Augustinerkirche", en general música de iglesia para sobrevivir. A eso se suman los conciertos de valses, música de salón, el invierno de Vivaldi y el canon de Pachelbel lo que hace el mundo del contrabajo freelance un ambiente competitivo y mal pagado. En otras palabras, el alumno suele tener pocas posibilidades fuera de los festivales de verano internacionales para tocar grandes sinfonías u óperas completas. Sobre todo esta última experiencia es fundamental para practicar lo difícil que es coordinar un grupo de cinco o siete contrabajos.

En Suiza es aún más difícil entrara a una gran orquesta, incluso enseñar en una escuela de música ya que los estudiantes no pueden trabajar de extras o academistas en una orquesta hasta que hayan terminado su Bachelor y entiendo que las limitaciones para que extranjeros trabajen en Alemania son menos. Aquí todo estudiante aún sin Bachelor pero con visado de estudios puede trabajar 120 jornadas completas al año. Sin embargo acerca de Suiza no puedo decir mucho más, ya que mi información es limitada, pero pienso que la información anterior vale la pena mencionarla para evitarle tal vez a un estudiante llegar sin becas, con dos millones de pesos ahorrados y la esperanza de trabajar y estudiar en Suiza como lo haría en Chile.

Un diploma es irrelevante al momento de querer entrar a una orquesta profesional sin experiencia orquestal. Conozco decenas de músicos con estudios completos pero sin trabajo y a la vez suficientes sin diploma pero con puesto estable en una orquesta. Es mejor visto, según mi experiencia y opinión, ser músico estable de la Ópera de Hamburgo que tener un título de la Hochschule für Musik Hamburg con las máximas calificaciones.

A modo de conclusión: Si estás en medio de tus estudios de música, te recomendaría ver la manera de entrar a una orquesta, ya que desde mi visión somos los músicos de orquesta 50% artistas y 50% acompañantes, en igual medida emisores y receptores. Es necesaria la experiencia de tocar óperas de Wagner, tanto como una perfección técnica, inteligencia e iniciativa musical para poder así después ganar un concurso orquestal y superar el año de prueba.

En mi opinión un Bachelor y además un Master te hace uno más entre cientos de competidores y no recibirás la oportunidad de competir. Para enseñar en una escuela de música infantil-juvenil es un diploma algo naturalmente útil, sin embargo la gran mayoría de los alumnos jóvenes se deciden por el violín, la flauta, el piano o el violonchelo; instrumentos típicos para comenzar a aprender música a corta edad. Para contrabajista sólo hay contadas posibilidades de hacerse camino como instructor y con suerte se encuentran posiciones por un cuarto o media jornada, si bien en el último tiempo existen cada vez más contrabajos pequeños para niños.

Haber ganado el concurso ARD o Markneukirchen es por supuesto relevante y prácticamente aseguran la entrada a cualquier orquesta excelente, por lo que hacer concursos, si tienes los medios y el tiempo, es recomendable. El puesto en una orquesta puede contabilizarse como un concurso en que se compite por un premio de un millón de euros que el músico recibirá en fracciones regulares a lo largo de su vida. Los premios de los mencionados concursos solistas como el Markneukirchen y ARD en contrabajo si bien dan fama y conciertos con grandes orquestas, desde un punto de vista monetario sólo entregan premios desde tres mil a diez mil euros a lo sumo.

Los profesores universitarios de contrabajo en Alemania tienen primeramente puestos líderes en orquestas de excelencia, sin título pedagógico y han ganado concursos de renombre. No conozco ninguno que nunca haya entrado a una orquesta y siempre se haya dedicado exclusivamente a enseñar. De otro modo: ¿Cómo preparar competidores para un concurso orquestal si el maestro mismo no forma ni formó parte de una excelente orquesta?

Maximiliano Igor es un contrabajista chileno. Llega con 18 años a Viena donde luego terminó su licenciatura con calificación máxima. Sus mentores fueron Jan-Georg Leser y Alois Posch. Actualmente cursa un posgrado con Stanislav Anischenko en la Hochschule für Musik Detmold. Desde 2015 a la actualidad ha tocado en las orquestas Nordwestdeutsche Philharmonie, Neue Philharmonie Westfalen y Dortmunder Philharmoniker. Junto a Patagonien Quartett recibe en 2016 el primer premio en el XVII Torneo Internazionale di Musica di Torino. Ganó cinco veces consecutivas la beca FOJI, luego la beca Monitor y una beca de estudios en el extranjero.